Los daños me duelen igual o más que a ellos.

Estoy harta, no sabéis hasta que punto,
 de que destrocéis vidas y luego vayáis de mártires por otras.
De que toquéis corazones (mis corazones), 
los destrocéis y matéis todas y cada una de sus grandes ilusiones.
Estoy harta de verlos llorar, harta de dar consejos,
 harta de que no valoréis momentos, de que no los valoréis a ellos.

Y me cuesta, no sabéis cuanto; querer, lo que se dice querer a las personas, 
porque en decepciones tengo un máster
 y con ellos me he sacado 3 carreras en la amistad y el amor.
Son las personas más bonitas que he conocido en mi vida.
Y vosotros os empeñáis en hacerlas cenizas, 
que pena que no sepáis que son como el ave Fénix y resurgen con cada sonrisa de quién sí sabe amarlos.
No os preocupéis porque os juro que ya me encargaré yo de que sonrían y lleven sus banderas rotas con el mismo orgullo con el que yo llevo la mía.

Ahora
Voy a construir un castillo 
con murallas tan grandes como sus corazones, 
para que nunca
OÍD,
NUNCA,
podáis penetrarlos y volver a convertirlos en ruinas.

Son infinitos en mi corazón, todos y cada uno de vosotros.
Mi corazones en ruinas, os juro
que hasta en ellas, 
son maravillosos.

Los quiero tanto que por vosotros cruzaría el mar, los dedos y alguna que otra cara.





mis amigos, mis personas favoritas.


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