Las mejores historias suceden en pleno desastre.
Vino a mi para que le escribiera la historia más bonita que habían vivido sus ojos. ¿Qué querías que hiciera? Vino a mi. Solo quería contarme su historia; que yo pintara sus palabras, que él fuera el príncipe que salvara a la princesa de las garras del dragón . Según él, ese eras tú . Pero en este caso, no hizo falta que luchara contra ti, porque ya no protegías la torre de mi corazón. ¿Cómo iba a negarme? Sabes que me encanta imaginarme historias y escribir sobre ellas. No tuve otra. Me pidió que le escribiera la historia más maravillosa que nunca había oído... Se empeñó tantísimo... Que acabó transformándome a mí en la protagonista de la historia de amor más absurda de todas. Fuimos FELICES , nos comimos entre LOS DOS. Las perdices terminaron comiéndose todos tus restos, mi querido dragón.